martes, 27 de mayo de 2014

España Medieval I



Vamos a meternos un poquito con la historia de España en la edad media. Y ya sé que otras veces he dicho que determinado tema era un pisto, pero no era nada comparado con éste, éste es EL pisto, el avatar de la pistedad en este plano, tan es así que en algunos libros de recetas, acompañando al rico plato manchego, aparece la foto de un manual de historia de España medieval. Y es tan complejo porque no solo existen multitud de reinos, coronas, condados y demás territorios, es que además los reyes tienen la costumbre de casarse entre ellos, tener muchos hijos, anexionarse reinos, independizarse, volverse a anexionar y llamarse igual que los reyes de otro sitio. Tan es así que hace que aprenderse las líneas genealógicas de los Targaryen y los Frey juntos tenga la complejidad comparada de leer “Teo viaja en barco”.


Antecedente: El reino visigodo.
Allá por el siglo VI a los visigodos[1] les habían crujido el hato los francos y les habían echado tras los Pirineos donde, ya puestos y aprovechando que hacía buen tiempo, fundaron el reino visigodo de Toledo sin juntarse mucho con las poblaciones hispanorromanas no sea que se les pegara algo, que se empieza lavando uno, se sigue leyendo y se acaba… Como los hispanorromanos, vamos. Una vez que expulsan a los bizantinos de la costa SE de la península (que ya me dirás que se les había perdido ahí teniendo Constantinopla) se dedican ya a pasarse del arrianismo al catolicismo (aprovechando que no tenían contrato de permanencia)[2], refocilarse y a actualizar la lista de los reyes godos que tanto ha hecho por el buen nombre de la enseñanza de la historia.

El reino para las poblaciones germanas es considerado patrimonio del rey, es decir, que es suyo y se lo f***n cuando quieren, así que cuando el conde Rodrigo se carga al rey Witiza se enzarzan en una guerra civil los partidarios del usurpador (se le llamaba así, lo juro) y los del hijo legítimo Akhila II. Cuenta una leyenda que como este último tenía menos apoyo entre los bandos de nobles, pide ayuda a los musulmanes del Norte de África a los que les dan la mano y se toman el pie y acabaron conquistando toda la península. Y porque les para Carlos Martel en Poitiers, que si no hubieran llegado a San Petersburgo con la tontería.
El caso es que hay otra leyenda más graciosa que dice que el conde Julián, gobernador de Ceuta, estaba mosca porque el tal Rodrigo le había mancillado el honor a su hija (Doña Florinda, lo juro de nuevo) y luego ni unas flores, ni una llamada, ni nada, es más, en whatsapp aparecía en línea, pero no la contestaba… El caso es que les enseñó a los musulmanes como pasar. Que si no llega a ser por eso todavía estarían allí los pobres, sin encontrar la puerta más perdidos que Jon Nieve en el día de la madre.
El Usurpador y deshonrador de damas, ¡el pichabrava Don Rodrigo!

En honor a la verdad, Musa Ben Nussair, gobernador de África del Norte le vende al califa de Damasco la moto de que en esa península todo es una maravilla, que si los ríos dan leche, los campos son de miel, que hay cobertura hasta en las cuevas y que el ejército godo era de risa. Esto último sí que era cierto. Le dan permiso y envía en el 711 a su lugarteniente Tariq a conquistarlo, él ya irá luego si eso, que para eso ha sido suya la idea. Primero que vayan los bereberes y ya más tarde la aristocracia árabe a mesa puesta.
Rodrigo estaba en el Norte combatiendo unas rebeliones, le pillan con los calzones bajados y tiene que bajar al estrecho de Gibraltar donde en la batalla del río Guadalete es derrotado con superioridad pasmosa. Luego, aprovechando que aún no habían recalificado los terrenos de las calzadas calzadas romanas lo que les permite viajar como un rayo, conquistan todo el territorio. También hace que los partidarios de Akhila II no hacen mucho por seguir la lucha y capitulan pronto, pagan un tributo y todos tan felices, que gran parte de los nobles se hacen musulmanes[3] y que a la población campesina realmente se la refanfinflaba quien les gobernara mientras televisaran la final de la champion.
Tariq, conquistador de la península, pero como dicen en mi pueblo, con cara de tener galgos.
 La cosa es que el resto de la nobleza visigoda superviviente se refugia en las montañas del norte. Habrá tres núcleos de resistencia principales: Asturias y Pamplona en la cordillera cantábrica y los Pirineos, en total relación con el imperio de Carlomagno.

Inicios del Reino de Asturias
Curiosamente ni los romanos, ni los visigodos lograron meter en cintura a las tribus montañeses del Norte, les dejaron allí con sus cabras y sus cosas que tampoco merecía la pena liarla por unos terrenos escarpados que tampoco es que sean muy apetecibles. Paradójicamente la nobleza visigoda superviviente se refugiará allí y junto con esas poblaciones insistirán en que ellos son la continuación natural del reino Visigodo.
Los norteños no eran muy de reyes y esas cosas tan raras del sur, pero poco a poco comienzan a aparecer figuras que dirigirán el cotarro. Una de ellas es Pelayo, figura casi legendaria de quien se dice que fue el primer cabecilla de la rebelión contra los invasores.
Pelayo con cara de haberse tirado un cuesco tras habérselo aguantado mucho.
Hay una leyenda simpática que cuenta que era amigo del gobernador musulmán de Toledo y que éste le envía a Córdoba de embajador a mover el bigote de gorra cual eurodiputado. Pero el taimado moro, aprovechando que Pelayo está fuera decide casarse con la hermana de Pelayo que ya estaba prometida con otro noble visigodo, Alfonso. El caso es que parece que también hay deshonras por medio[4], así que Pelayo se engorila y decide que desde este momento no les pasará una a los musulmanes.
En este contexto hay que entender la “batalla” de Covadonga, la que las posteriores crónicas cristianas (escritas en la corte de Oviedo de Alfonso III) pintan como un batallón que ríete tú de Stalingrado y como el inicio de la “reconquista”[5].

Por su lado las fuentes musulmanas ni mencionan la batalla de la poca cosa que debió ser, que tampoco vas a recoger para los anales que te han tirado tres piedras y te han mentado a la madre, y se limitan a referirse a los montañeses que por allí pululaban como “asnos salvajes”[6]

Pelayo tuvo un hijo, Favila, que siempre me hizo gracia porque pasó a la historia por el meritazo de que se lo comió un oso. Y por bestia, que matar osos a lanzazos era la moda y aún aún, pero a él le gustaba más a cuchillo, que con lanza es una mariconada. No sé si llegó a tener nombre de rey, pero para mí siempre será “Favila I el crujiente” o “El sabroso”.[7]
Capitel románico con la escena de Favila luchando contra el lémur. A mí me parece un lémur más que un oso, qué queréis que os diga.
Aunque fue premio Darwin honorífico tuvo descendencia, pero sea como fuere el yerno de Pelayo, Alfonso I “El católico”[8] fue su sucesor y con él la cosa ya empezará a parecerse a un reino en condiciones.
Como ya he dicho que es un pisto, continuaremos el próximo día despacito, a ver si no nos perdemos.


[1] “Mucho músculo, poco cerebro y luego lloran como todos”
[2] Por si a alguien le interesa los arrianos defendían que Cristo era el hijo de Dios, pero que no era Dios. ¿Cómo va a ser Dios si era su hijo? Si fuera Dios sería Dios, no su hijo. Parece una tontería pero por cosas menores se ha matado a gente.
[3] Seguramente les dijeron al principio solo lo del Paraíso musulmán y lo de los harenes, lo de no poder comer cerdo ni beber vino estaría en la letra pequeña. ¡Adelantándose a los contratos de los móviles en varios siglos los muy cracks! Y, por cierto, George R.R. Martin, no miro a nadie, pero aquí ya hay un usurpador y una batalla decisiva en un río...
[4] Mira que les gustaba a los antiguos deshonrar familiares, ¿eh?.
[5] Recordarme que hable del concepto de “reconquista” a la próxima, ¿vale?
[6] Y luego ni pidieron perdón a los asnos, ni nada.
[7] De aquí tiene que venir la afición de cazar plantígrados de nuestro monarca, que los Borbones siempre pagan sus deudas. Es más, me lo imagino matándoles y diciéndole al oído “Los Borbones te envían saludos”.
[8]Sí, dije "El casto" si lo has leído antes, pero me equivoqué. Para que veáis el pisto que es ésto. No pasa nada porque la misma coña la haré cuando toque con "Alfonso II" que ese sí era El Casto.

lunes, 7 de abril de 2014

La I Guerra mundial: Fases de la guerra



La I guerra mundial. Fases de la Guerra.
Guerra de movimientos (1914-1915).
Dejamos la cosa en el Plan Schlieffen, que coge su  nombre de un mariscal alemán que ya había preparado, previsor él, una contingencia hace varios años en caso de una más que posible guerra contra Francia[1]. Como se esperaba que Rusia apoyara a los franceses, había que tratar de evitar a toda costa la guerra en dos frentes. El pobre hombre se muere antes de que el estado mayor alemán de el visto bueno al plan y lo lleve a cabo en la Gran Guerra[2], con lo que hubiera disfrutado la criatura. 
Von Schlieffen con su capa aterradora. "Los franceses son cobardes y supersticiosos" (Y al que pille la referencia friki, 10 puntos Cooper, como siempre)

El plan lo ejecuta el general Von Moltke[3] quien, para ganar tiempo decide atajar pasando por Bélgica, que como era un país neutral nadie se esperara que atravesaran por allí y así atacar Francia desde el Norte, dejando a las tropas francesas y británicas esperando,  mirando el reloj con impaciencia, por donde esperaban ellos que cruzarían los alemanes y nada, que no venían los jodíos. Lo de Bélgica además vino bien porque ya de paso se abastecieron de patatas fritas y de gofres[4].

El gobierno francés se asusta y huye de París haciendo fuuu como los gatos, pero sin embargo el marical Joffre[5] aguanta a unos pocos Km de la capital, en el valle del Marne, donde no solo resisten el avance alemán y les retienen, sino que además se cargan el ala derecha de su ejército lo que casi hace que sean desbordados por ese lado. 

A Von Moltke le ponen de patitas en la calle[6] y es sustituido por Falkenhayn[7], quien se encarga de estabilizar el frente occidental con bastante acierto, después de que el plan Schlieffen se les haya ido al guano. Con lo bien que pintaba en el papel[8].
Mientras, en el frente Oriental, el mariscal Hindenburg y el general Ludendorff no tienen muchos problemas para ir derrotando a un ejército ruso con menos equipamiento que uno que se está bañando. En las batallas de Tannenberg y los Lagos Masurianos a los rusos les meten una de preocupar porque de moral y espíritu de lucha tampoco andaban muy sobrados, de hecho estaba a puntito de estallar la revolución ¿recuerdan ustedes?[9]
 
El caso es que en las llanuras europeas el plan alemán de guerra rápida se ha ido por el desagüe y los ejércitos se han detenido de golpe y porrazo. Habrá que buscar otras estrategias ahora y habrá que quererlas igual, qué le vamos a hacer.
El frente se mueve tan, pero tan poco que les dan literalmente las uvas. Lo cuento de cachondeo, pero la historia es verídica y bien bonita. Resulta que en la víspera de Navidad, por la noche, en una de las muchas zonas de trincheras, ambos bandos se ponen de acuerdo para salir todos juntos a cenar y beber en armonía. No contentos con eso se turnan para cantar villancicos tradicionales, entierran todos juntos sin hacer distinciones a los muertos de ambos bandos que estaban en tierra de nadie, se hacen intercambios y se despiden con abrazos al acabar la velada para seguir con los tiros el día siguiente. La voz se corre y hacen lo mismo en más trincheras, en algunos casos llegando la tregua hasta Año Nuevo. El alto mando británico se lleva tal susto que el año siguiente decidió dar la orden de bombardear precisamente la misma víspera de Navidad para que se acabaran las confraternizaciones y no se repita el arrebato pacifista. A ver si a la guerra vamos a ir ahora a hacer amigos [10]
La tregua de Navidad de 1914. Foto real y auténtica, por lo que me evitaré esta vez (solo esta vez) las coñas.

Pero aquí no acaba la guasa, ni mucho menos, ya se van a meter también más naciones, que si no no hubiera sido guerra mundial, ni nada. A saber: Turquía se alía con los alemanes (por eso de querer volver meterse en los Balcanes donde los Servios ya les habían echado con ayuda rusa y procederá a bombardear con entusiasmo y denuedo los puertos rusos de Odessa y Sebastopol) y Japón por un acuerdo que habían firmado a saber cuándo con Inglaterra, pasará a apoyar a la entente (con la idea de apandar islas del Pacífico a los alemanes, tampoco por otra cosa, no vayan ustedes a creer)

Guerra de posiciones (1915-1916)
Pues el caso es que ya se han quedado los dos ejércitos frente a frente, recogidos en cientos de kilómetros de trincheras y con la orden de no ceder un centímetro al enemigo y de avanzar lo que buenamente se pueda, aunque sean unos metros a la semana[11]. De esta forma la guerra se convertirá en un mantenimiento de las posiciones y una cuestión de desgaste más que de otra cosa. Cambian pues las estrategias y el armamento. ¿Qué están los soldados metidos todo el día en las trincheras y qué así no hay manera de atinarles con el fusil? Pues nada, les lanzamos gas venenoso y listo. O si no usamos lanzallamas, que también son muy apañados para estas cosas. ¿Qué las trincheras están rodeadas de alambre de espino y de nidos de ametralladoras y un ataque de infantería no es muy buena idea[12]? Para eso están los tanques, alma de cántaro. ¿Qué ya no se puede enviar un cuerpo de exploración a ver qué se cuece por la zona enemiga? Aviones, que vienen pintiparados para estos menesteres y ya de paso para bombardear todo lo que se pueda… 
"Weeeee" El tanque sube-trincheras, haciendo furor en Port Aventura desde el verano su estreno.

Como además es una guerra de desgaste, lo que hay que lograr es que el enemigo se quede sin tropas y sin suministros (el orden no importa), así los bloqueos navales son una estrategia indispensable. Lo son contra Gran Bretaña que es una isla (grande, pero una isla) pero sobre todo contra Alemania y las potencias centrales que de costa y cosas de barcos no andaban muy boyantes. ¿Cómo se apoya o se evita un bloqueo? Porque a veces los barcos se escapan y les llevan al enemigo oro, incienso, mirra y esas cosas. Pues en efecto, los submarinos están para eso, para hundir barcos enemigos y que vuelvan otra vez a bloquear o a saltarse un bloqueo si les han quedado ganas[13].

Alemania empieza a ver que los cuartos se van rápidamente como si fueran mileuristas y no se avanza nada y deciden jugar más agresivo, meter defensas y sacar delanteros para entrar en cuña contra Francia y tratar de romper el frente de una vez. Pero de nuevo los franceses resisten, esta vez en Verdún y la guerra de posiciones se mantiene. La batalla se conocerá como “El infierno de Verdún”[14] y luego llegarían otras en el Somme, que vendrían a ser lo mismo de infernales.
La guerra mundial, lo que viene siendo mundial, ya era con propiedad, pero ahora van a subirse a la noria más gente: Italia y Rumanía apoyando a la entente y Bulgaria a las potencias centrales[15]. España no, España se queda neutral y se dedica a exportar, aprovechando que con la guerra el resto de países cortan con todo lo que no sea la industria del armamento.
En ese momento preciso a alguien se le ocurrió decir delante de los colegas: “Esto no avanza. O pasa algo gordo o la guerra se eterniza” Como todo el mundo sabe esa es la señal para que el universo se remangue, escupa al suelo y disponga todo para que se líe. Y mira que no aprendemos…

Crisis de 1917
Este año se producen dos acontecimientos que cambiarán el rumbo de la guerra:
-          En Rusia estalla la revolución y el nuevo gobierno bolchevique decide que la guerra era cosa del zar, que con ellos no va la movida y que se sigan pegando tiros los que quieran, que por ellos no lo dejen si no quieren, pero que el pueblo ruso ya tiene lo suyo en su casa. Ya nos vemos en las Olimpiadas si eso.  Así que firman la paz de Brest-Litovsk con Alemania y a quién Dios se la dé, San Petersburgo se la bendiga. Alemania no obstante no se fía y mantiene casi un millón de hombres en el frente oriental aguardando sorpresas. Que igual luego hubieran venido muy bien en otro sitio más adelante, pero les está bien empleado por desconfiados[16].
-          Hablando de ocurrencias, a Alemania no tuvo otra buena que hundir, submarino mediante, en el Canal de la Mancha a un carguero de EEUU, lo que hace que éstos entren en guerra inmediatamente. De hecho hunden varios barcos civiles de todas las naciones, “El Sussex”, el “Vigilantia”, el “Aztec” y el “Lusitania” y no te creas que hay mucho acuerdo en cuál es el que lo desencadena todo. Sea cual sea es lo que se llama un Casus Belli (el motivo para entrar en guerra) que se dice en fino[17]. Con un Casus Belli bien elegido la opinión pública de tu país da palmas con las orejas cuando el gobierno decide entrar en una guerra ante la afrenta y quedan como señores en lugar de quedar como gente que envía a sus jóvenes a palmarla a tomar viento[18].

Si miras los dos eventos parece que son empate, porque por un lado a las potencias centrales les libran de un frente (aunque dejen una coz de soldados ahí por si las moscas), pero por otro, y es mucho más relevante, un país  nuevo entra en la guerra fresquito y con la siesta echada. Y no es un país cualquiera, no, son los EEUU, una máquina de producción de armas y suministros. Mira que Inglaterra llevaba toda la guerra declarándose, diciéndole “qué bonitos ojos tienes” y pagando fantas y ellos haciéndose los dignos y los estrechos, para al final acabar entrando en la guerra igualmente.
Reproducción de unas trincheras alemanas. Pensad en ello la proxima vez que digáis que una silla es incómoda y que una hora de clase es un infierno.

Vuelta a las grandes ofensivas (1918)
En este momento Alemania piensa que para poca salud ninguna y que aquí hemos venido a jugar y se lanza a una última ofensiva contra el frente francés. La entente decide unificar el mando de ingleses y franceses (que si no es un pisto de órdenes, movimientos y demás), y lo hacen bajo la dirección del almirante Foch. Pero así, con la tontería, empiezan a meter el dedo en las formaciones alemanas y resultan que no aguantan nada, que el ejército ya está en las últimas, en cuanto a hombres y equitación y que con un poquito de esfuerzo que pongan ganan la guerra. Entre que a Luddendorf no le llegaban suministros, que en Alemania los obreros empezaban a hacer huelgas en las fábricas de armamento y que los EEUU enviaban lo que hiciera falta a todo confort como si no hubiera un mañana y decían encima tener preparados a un millón de soldados para embarcar, el rey Alemán Guillermo II decide abdicar, el emperador de Austria le imita, en Alemania se proclama la república y se firma el armisticio. La guerra y el imperio austriaco se terminan fulminantemente.
Próximamente, el Tratado de Versalles para ver el “buen ganar” que tienen franceses e ingleses y cómo una paz gestionada con lo que viene siendo el culo nos lleva de cabeza a otra guerra y peor que la anterior. Y todo por, cosa única en la historia, no hacer caso al presi de los Estados Unidos que, pásmense, llevaba razón.
Y, claro, especiales sobre la guerra en el mar y en los cielos, que son interesantisérrimas.


[1] Debía ser una especie de Bruce Wayne a lo prusiano. Batman siempre tiene planes de emergencia para todo, hasta cuando se le olvida el código PUK del móvil. Sí, el PUK, no el PIN, que eso lo resuelve cualquiera.
[2] Por cierto que lo de “I Guerra mundial” no se puso hasta después de la segunda, en su época se llamó “La Gran Guerra”, no tenía mucho sentido ponerle la primera si no se esperaba que hubiera más. ¿A que “Guerra Mundial Z” no se llama “I Guerra mundial Z”? Pues eso. Igual si hacen la secuela (los dioses de Poniente no lo quieran) sí, pero eso me dará más la razón.
[3] Que yo siempre con la idea de buscar a qué suenan los nombres históricos, diré que éste tiene nombre de café del Starbucks: “Un Von Moltke con poca leche y canela, por favor”.
[4] Que no se diga, que este es el año mundial del tópico y tenemos que conmemorarlo.
[5] No confundir con Joffrey Baratheon.
[6] Tampoco es despedido, que sigue dirigiendo tropas, pero ya no será final boss.
[7] ¿Ves? Este ya sí, este ya sí tiene un nombre alemán de los de verdad. ¿Tanto le costaba al del Starbuck?
[8] Ya lo decía Tsun Tzu en “El arte de la guerra”: “El mejor plan de batalla se desmorona al primer contacto con el enemigo”. Lo mismo vale para cuando tienes una clase preparada a la perfección y traspasas la puerta del aula.
[9] ¿En serio lo recordáis? ¿De verdad? ¿No lo decís solo para que me sienta mejor?
[10] Lo que lleva pensar que se si los soldados realmente se plantearan alguna vez en quién les ha jeringado de verdad y que los chavales de enfrente no les han hecho nada, las cosas iban a cambiar considerablemente en el mundo. Por cierto que se avanzó más en esa noche que en los dos años siguientes. Si es que por las buenas las cosas se hacen mucho mejor.
[11] “Avanzar lo que se pueda” esa es la consigna también en todos los departamentos de Geografía e Historia de España. Así luego cuando no se haya llegado a nada, solo hemos cumplido órdenes.
[12] Peor sería atacar un elefante gigante a caballo, sí, las cosas como son y sale en “El retorno del rey” y bien que aplaudía la gente en el cine.
[13] Bueno, ese mismo barco claro que ya no, pero me entendéis.
[14] Y no porque hubiera sexo, drogas y rock and roll.
[15] Ojo, que no son “los centrales” eso es en el fútbol. La guerra es mucho más deportiva, dónde va a parar.
[16] Fíjate a los Stark lo bien que les va confiando en sus semejantes, por ejemplo.
[17] Todos los muertos son igual de importantes, pero en uno de esos barcos, en el Sussex concretamente, estaba el famoso compositor español Enrique Granados y su esposa, que volvía el pobre hombre de petarlo en los escenarios de NY.
[18] Bueno, eso era antes, ahora con decir que hay armas de destrucción masiva ya está la cosa hecha. Antes se lo curraban más los EEUU, eso es así. Ya no ponen ni ganas.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Grandes Gónadas de la Historia. Avance.



GRANDES GÓNADAS DE LA HISTORIA
Esta entrada pretende ser solo un anticipo de una nueva categoría de etiquetas: “Grandes gónadas de la historia”, dedicada a señores (y señoritas, que gónadas tenemos todos) que en un momento dado ponen sus aparatos reproductores encima de la mesa, tiran para delante y dejan huella imborrable en la historia. Alguno dirá que hablaremos solo de soldados, generales y guerreros y muy poco de hombres de paz y que la guerra es muy fea y tal. Razón no les faltará, personalidades importantísimas que no se dedicaron a darse de palos también ha habido y se hablará de algunos, claro, pero lamentablemente esta etiqueta no es para ellos. Que se entienda como una elección más llamativa y peliculera que reivindicativa de una manera de arreglar las diferencias que sirva actualmente.  Hoy día el diálogo y otras presiones hacen mucho más logros, en la historia pasada las cosas no eran tan fáciles y no se pueden contemplar las acciones pasadas con los ojos del presente.

Así que en próximas entradas de esta categoría habrá semblanzas, macarradas (muchas macarradas, sobre todo) y genialidades oportunas de esas de quitarse el sombrero y dar abrazos de machote, de gente grande a la que dedicaremos tiempo como:

Blas de Lezo. Más conocido como “Mediohombre” antes que Tyrion Lannister, ya que había perdido en diferebtes combate una pierna, un brazo y un ojo. Pasa casi toda su vida en la flota española donde destaca en decenas de batallas decisivas, en un S.XVII que ya empieza a marcar el declive de la marina española. Al final de su carrera es destinado a Cartagena de Indias, donde un gracioso incidente con una oreja hace que Inglaterra aproveche el pretexto para echar a los españoles de una vez por todas de América del Sur. Blas de Lezo, con escasos hombres y SEIS barcos (no es una exageración, son seis contados) detiene a la impresionante armada inglesa comandada por el almirante Vernon que tampoco era un cualquiera, ¿eh? La hazaña es tan, pero tan grande, que si el pobre Lezo hubiera sido americano o inglés sería el marino más famoso de todos los tiempos. El responsable último de que hoy día aún se hable español (bueno, es un decir) en América del Sur. Las cosas como son, en Cartagena de Indias (Colombia) tiene una estatua y en España no le conoce ni el gato.
Blas de Lezo y Olavarrieta, "Mediohombre". Grandisérrimo como él solo.

Escipión el africano. Hijo de un cónsul y general de Roma y uno de los mayores generales de la antigüedad. Anibal, general de Cartago (seguramente el segundo mejor estratega de su época y merecedor de otra entrada de grandes gónadas de la historia, es innegociable) tras jurar odio eterno a los romanos, aliarse con enemigos de Roma (como Filipo V de Macedonia) y darles la del pulpo en Cannas, decide dejarse de tontadas y atacar directamente Roma cruzando los Alpes con un ejército de asustar al más pintado, con elefantes y todo. El senado romano se caga vivo y el gran Publio Cornelio Escipión decide que en lugar de esperar a que vengan los cartagineses, mejor es a) cortarles los suministros en Hispania para que el ejército que marcha a Roma tenga que vivir de los rayos cósmicos y b) Atacar Cartago cuánto más rápido mejor y que así Aníbal tenga que retirarse de su marcha para defenderse. El "juego de la gallina" elevado al infinito. Requiere unas gónadas grandes como Estrellas de la Muerte llevarte las legiones fuera de Roma cuando la están atacando, pero las tenía y así logra derrotar al ejército cartaginés en Zama, al ladito de Cartago. Ahí ganó su epíteto de “El africano”. La historia europea posterior le debe el dominio de Roma por el Mediterráneo y la expansión de su cultura. Es decir casi, casi el mundo en el que vivimos hoy.
Dos bustos diferentes de Escipión. Uno de los generales y estrategas más dotados de la historia.

Álvaro de Bazán: Otro de los grandes marinos españoles del S.XVI, Lope de Vega le dedicó unos versos que ponen la carne de gallina “El viejo turco en Lepanto, en la tercera el francés, y en todo mar el inglés, tuvieron de verme espanto. Rey servido y patria honrada dirán mejor quién he sido por la cruz de mi apellido y con la cruz de mi espada” ¿A que dan ganas de apuntarse a los tercios e irse a conquistar Flandes? Vencedor contra los turcos por todo el Mediterráneo, triunfador en Lepanto, luchó  contra Portugal y contra Francia… y quien dijo que la Gran Armada (lo de la Armada invencible fue una coña inglesa) no debería zarpar tan pronto porque no estaba preparada. Razón por la que fue despedido ipso facto por Felipe II y todos sabemos cómo acabó luego el intento de invasión. Al menos a este pobre tiene a su nombre una calle.
"Usted verá, su majestad don Felipe, pero con estas prisas la gran arnada va a hacer el ridículo". Otro enorme, Don Álvaro de Bazán.

Manfred Von Richtofen. Cuando la Primera Guerra mundial se detiene en seco en las trincheras y los altos mandos desde sus despachos impolutos mandan a la muerte a miles de jóvenes;  las metralletas, tanques y gases venenosos acaban con la “gloria” de la lucha y el respeto al enemigo, en el cielo todavía quedaba sitio para el honor. Los ases del aire se respetaban unos a otros y se miraban a los ojos antes de disparar en un duelo de igualdad. Von Richtofen, “El Barón rojo”, un noble alemán que se apunta a la gloria del recién creado ejército del aire y que no solo era el más hábil de todos, además con un sentido del honor que se perdía ya a pasos agigantados. Pensaba que eso de atacar por la espalda, oculto en las nubes y demás no era de recibo, así que pintó a su avión de rojo y a los de toda su escuadra de colorines (en el ejército alemán se referían a ellos como “El circo de Richtofen”) para que todo el mundo les viera recortados contra el cielo y combatir como caballeros. Es más, permitía que los aviones enemigos tocados y que ya no eran un peligro pudieran retirarse. Al morir derribado, sus enemigos los británicos le entierran con honores de héroe militar (lo mismo hicieron con el almirante español Churruca, perdedor en Trafalgar, siglos antes).
Von Richtofen. Elegancia, clase y habilidad como piloto. ¡Vivan los ases del aire!

Anne Bonny y Mary Read. Mujeres piratas. Eso lo dice todo. Sanguinarias como ellas solas, pero pioneras en un mundo, como el de la piratería, ligeramente dominado por los hombres. La piratería caribeña es otro de esos temas geniales, pero muy poco conocidos.
Mujeres y piratas, ¿se puede pedir más? Si es así no quiero saberlo.

Pues eso, que en próximas entradas alternaremos los temas más al uso con estas otras de “grandes gónadas de la historia” donde empezaremos con alguno de los aquí mencionados. Este post era solo una manera de captar la atención con vistas al futuro ¿Lo hemos conseguido?

sábado, 15 de marzo de 2014

La I Guerra mundial: El atentado de Sarajevo



I Guerrra mundial (El atentado)
Si recordáis todos los antecedentes a la guerra, nos habíamos quedado en el desencadenante final, el asesinato del archiduque Francisco Fernando[1] en Sarajevo por un estudiante Bosnio.  Era heredero al Imperio Astro-Húngaro, aunque estaba el chaval algo atrás en la línea sucesoria y esperanzas de gobernar tampoco es que tuviera muchas, las cosas como son[2]. Vamos a comentar el atentado con algo de extensión poco porque atentos a las chapuzas de uno y otro lado, que son de traca. El asesino fue un tal Gavrilo Princip, miembro del partido clandestino “la joven Bosnia”, a su vez perteneciente a la sociedad secreta “La mano negra”, que sus ideas políticas serían muy respetables, pero poniendo nombres no eran nada originales. Aunque realmente vendría a ser algo así como si el gol de la final de la copa de Europa lo marcara el utillero, porque había un montón de gente metida en el ajo al tratarse de un atentado preparado con mucha antelación y al final es casi un suplente el que lo ejecuta.

Gavrilo Princip. Utillero de la Mano Negra de Sarajevo F.C.

 La primera idea para el magnicidio es que fuese con una granada. Los dos primeros terroristas situados no consiguen encontrar un ángulo de tiro bueno y dejan pasar el coche, hasta que el tercero logra lanzarla aunque falla al rebotar en la capota abierta del coche[3], hiriendo eso sí a más de veinte personas que estaban viendo el desfile. El aprendiz de asesino, tras su ignominioso fracaso, se toma una pastilla de cianuro para suicidarse y se tira al río para hacer combo[4], pero la pastilla estaba pasada y la vomita y tampoco consigue ahogarse del todo, más que nada porque en esa zona el río no pasaba de los 15 cm de profundidad. Es linchado solo un poquito y sin maldad antes de ser entregado a la policía.

Tras el susto toda la comitiva se va al ayuntamiento y el archiduque le dice al alcalde algo así como que el próximo día casi mejor si la recepción es un hotel con unas pastas. La mujer del archiduque, la condesa Sofía[5], tercia y le pide que se sosiegue y al final el comunicado oficial es que “se sienten muy contentos de que la buena gente de Bosnia se haya alegrado mucho de que el atentado haya fracasado”. Con lo cual se decide ir al hospital a visitar a los heridos, que siempre hace bonito y queda bien. Pero se resuelve ir por un camino menos conocido y que sea más tranquilo, evitando así el centro de Sarajevo que todavía debe estar movidito. Solo cometen un fallo pequeñito, infinitesimal, casi, casi imperceptible… Se les olvida decírselo al chofer[6]. Así que cuando van a meterse por el camino equivocado, avisan rápidamente al conductor, que tiene que dar un giro de improviso y allí con la pistola en la mano, suspirando por el fallo del plan, estaba Gavrilo que no se podía creer la oportunidad[7] y dispara al archiduque matándole a él y a su mujer. Evidentemente, todo el séquito trata de quitarle rápidamente la ropa para ayudarle, pero el archiduque tenía la sana costumbre de llevar siempre su traje planchado a nivel molecular, almidonado y abotonado hasta arriba, por lo que tardan bastante en poder desabrocharlo todo para pararle la hemorragia. De hecho, parece que esta vez hasta tenía partes de la ropa cosidas una vez puesta para que quedara todo más apretadito y marcial[8].

La responsable última de la muerte del archiduque. La verdad es que hecho un pincel iba el pobrecillo. Por eso yo voy siempre con unas pintas innobles, por si me disparan y me tienen que reanimar.

Así que Austria, que ya dijimos que le tenían gato a Servia, les ponen unas condiciones inasumibles a cambio que se les pase el mosqueo a y de no ir a la guerra. Les mandan cosas del tipo de sacrificar a todos sus primogénitos y cortar el árbol más alto del bosque con un arenque. Vamos, que la guerra estaba ya preparada y las peticiones son más que nada para que parezca que han intentado hacer algo de diplomacia previamente, pero sabían que no las iban a aceptar[9]. Y como encima saben que estaban detrás los alemanes apoyando pues se vienen arriba los jodíos.

Luego, en el juicio, tampoco se portan tan mal, que a los menores de 20 años (como el propio Gavrilo) no les ejecutan y a algunos de los condenados a muerte les indulta el mismo emperador austriaco. Ya dijimos que había muchos entre los planificadores.
 


Así que así van las declaraciones de guerra:
-          Austria declara la guerra a Servia, que no les han aceptado las condiciones que les habían puesto.
-          Rusia dice que a lo mejor, neutral, lo que se dice neutral no va a ser.
-          Austria bombardea Belgrado (capital de Servia)
-          Rusia comienza a movilizar las tropas, pero así, sin muchas ganas tampoco.
-          Francia y Rusia advierten a Alemania que si se mete en la guerra, ellos también.
-          Rusia se prepara para atacar a Austria y Alemania, ya con algo más de decisión.
-          Alemania declara la guerra a Rusia y a Francia
-          Alemania invade Bélgica (lo veremos con detalle en breve)
-          Gran Bretaña se mete en el pisto.
-          Italia, que había pactado con Austria, no le gusta lo que le ofrecen y se declara neutral, aunque luego se animará más adelante, pero con el otro bando.
-          Turquía se alía con Alemania, que los servios ya les habían mosqueado en las guerras balcánicas, si lo recordáis.

Momento del atentado. Si habéis visto Fringe, seguro que os parece ver a un señor calvo entre la multitud.
Parece todo complicado, que luego además se meten más países,  pero quedémonos en que los tratados firmados con anterioridad comprometen a los países y llevan a una guerra de bloques que podría haberse terminado con una guerra que afectara solo a los países que tuvieron que ver con el atentado: Servia y Austria, es decir. Por el contrario participan simultáneamente las principales potencias del mundo[10].
Alemania, que es quien ha tomado la iniciativa, tiene un plan, el Plan Schlieffen, consistente en para evitar una guerra en dos frentes, hay que ir rápido a por Francia en una guerra relámpago. Así mientras los rusos se despiertan, desayunan, pasean al perro y se movilizan, ya les ha dado tiempo de chocear a los franceses y se pueden dedicar tranquilamente a ellos. Así que con esa idea las divisiones acorazadas alemanas atraviesan las llanuras belgas camino de París. La idea de los Franceses es aguantar un rato hasta que lleguen las tropas de Inglaterra, que no deben tardar mucho, ¿cuánto se puede tardar en cruzar el Canal de la Mancha? Esto es importante, porque demuestra que en la mente de todos los contendientes estaba una guerra corta, pim-pam, pim-pam y a casa, gane el que gane. Luego, con el tiempo, las estrategias tuvieron que cambiar cuando vieron que la cosa se alargaba y la guerra rápida acabó convirtiéndose en una guerra de desgaste[11] Ya tan importante como las leches en el frente lo va a ser el abastecimiento, el trabajo en las fábricas, los bloqueos al enemigo… Sin embargo, las nuevas armas van también a cambiar completamente la concepción de la guerra hasta el momento: Aviones, zeppelines, submarinos, gases asfixiantes, ametralladoras… y soldados, muchos, muchos soldados, carne de cañón en el frente para ver quién puede seguir mandando chavales a la muerte.

Ya veremos el próximo día la guerra en el frente. Haciendo previamente un apunte y es que ya va a ser difícil hacer coñas con las trincheras, donde críos de 19 años tenían que aguantar los bombardeos, el gas mostaza, las lluvias y el barro del invierno y todo porque a los gobernantes de sus países se les había calentado la boca y porque los militares llevaban tiempo metiendo mano en la política. Si a las guerra fueran los capullos que las montan tendríamos muy poquitas, la verdad.
El caso es que según nos acercamos a nuestro momento las gracias parece que son más irrespetuosas y caen peor. No digo nada cuando lleguemos a la segunda guerra mundial o la guerra civil española. Será la primera gran prueba de fuego para el método P.E.L.M.A, ¿saldremos del paso? Lo veremos en los próximos episodios.


[1] Como curiosidad chorra y según la red, su nombre completo en alemán es: Franz Ferdinand Karl Giuermo Anikò Strezpek Belschwitz Mòric Pinche Bálint Szilveszter Gömpi Maurice Bzoch János Frajkor Ludwig van Haverbeke Josef von Habsburg-Lothringen. Paco para los colegas, vamos.
[2] Estaba un poco por delante, eso sí, del gato del palacio y del señor que venía a desatascar los retretes.
[3] Las versiones más pro-monárquicas, las que haría un periódico tipo ABC, vamos, dicen que es el archiduque quien desvía la granada en el aire, en plan John McClane. Pero no parece muy creíble.
[4] De hecho triple combo porque tampoco había esperado dos horas para hacer la digestión
[5] Que era una simple dama de compañía de la archiduquesa, que era el braguetazo bueno, pero el chico estaba enamorado y dijo que o se casaba con ella o no se casaba y al final entre el zar de Rusia, el Papa (que si no se mete en estos tinglados se aburre el hombre, como es lógico) y el emperador alemán convencen al emperador austriaco que le deje casarse con ella.
[6] A ver si ahora unos diplomáticos de realengo y de buena familia van a tener que dignarse a hablar con un cochero como la gente pobre. Vamos, anda.
[7] Había ido el pobre a tomarse un piscolabis para que se le pasara el disgusto y estaba a punto de entrar en una tienda de delicatessen a ver si con algo rico la depre bajaba. Que uno será un terrorista, pero con el morro fino.
[8] Si hubiera sido más campechano y vistiera de sport, igual no habría pasado nada.
[9] Hablando en serio, las condiciones más chungas eran que Austria envíe policías a Servia a investigar hasta que se esclarezca la cosa y que los culpables fueran juzgados en Austria. Lo que, hay que reconocerlo, niega la soberanía nacional servia.
[10] España no, que hemos dicho potencias. Sin embargo, como está metido medio mundo, la economía española va a subir un montón vendiendo materias primas.
[11] Como cuando sales un viernes con la idea de tomarte una caña tranquila y volverte pronto porque estás cansado y la fiesta termina en la comisaría con muertos y animales pequeños.